viernes, 4 de enero de 2013

Crítica Intuición femenina

¿Qué opinais sobre la intuición femenina? Ese ente mágico y misterioso, que es como la democracia en nuestro país, nadie sabe exactamente como funciona aunque más o menos sabes lo que hace, y a efectos prácticos, pues nadie cree que exista realmente. Pero bueno, como siempre, esto es sólo un párrafo introductorio al verdadero tema que no tiene nada que ver con la intuición femenina. Lo puse porque era un título con gancho para llegar a la cuestión que voy a tratar, que sí que tiene que ver con intuir y con féminas. La intuición de la que escribiré es realmente la del hombre y el pensamiento que tienen las mujeres sobre su capacidad adivinatoria.

Yo creo que las mujeres realmente poseen esa intuición adivinatoria que les permite saber exactamente lo que están pensando los hombres. Claro, que tampoco es muy difícil saber lo que piensa un hombre. Yo también tengo ese superpoder. Si alguna vez os lo preguntan decid "follar" y en el noventa y nueve por ciento de los casos acertaréis (sobre el otro uno por ciento la respuesta es "nada" ¡o sea que dejad de insistir cuando os lo digamos!). Pero es que en la situación inversa... ¿qué queréis que os diga amigas sobrantes de alelo? Es muy complicado saber qué queréis, y si no nos lo decís alto y claro, pues todavía peor.

Es fácil para ellas, que tienen la evidente tarea de adivinar qué se nos pasa por la cabeza, pensar que nosotros podemos hacer lo mismo a la inversa. Así surgen situaciones típicas como:

Hombre - Te noto rara ¿te pasa algo?

Mujer - ¿A mi? ¿Qué va! - El sujeto se cruza de brazos y desvía la mirada hacia otro lado.

Hombre - A ver ¿Qué te pasa?

Mujer - ¡Tú sabrás!

Hombre - ¿Cómo que yo sabré? ¿Cómo quieres que lo sepa si no me lo dices?

Mujer - ¿Seguro que no lo sabes? Piensa a ver...

Hombre - ¿Pensar en qué?

Mujer: ¡Hazte el sueco ahora! Me tienes cansada ya. ¡Déjame en paz! - Hace mutis hasta abandonar la sala dejando a su compañero con esta cara:




Y que conste que no discuto la raíz del enfado de nuestra amiga. Quizá ese ficticio compañero se olvidara de su aniversario, cumpleaños, santo o mentruación, pero la cuestión es que él no tiene ni idea de por qué están discutiendo en ese mismo momento. Los hombres no sabemos qué pasa por lo que para nosotros es el torbellino de pensamientos y emociones que respresenta el pensamiento femenino. Repetiré la ya muy usada frase de "Los hombres somos simples" cuando no queremos follar, queremos jugar a la consola o estar echados en el sofá viendo la tele tranquilitos. Somos de un estilo de vida que contra menos angustias nos proporcione, pues mejor.

Y es que es fácil para nosotros, que somos de actitud simple y predecible, pensar que ellas actuán siguiendo nuestros mismos intereses. Así surgen situaciones típicas como:

Mujer - Cariño ¡hoy tenemos noche especial!

Hombre - ¡Me encantan las "noches especiales"! - pronuncia con tono juguetón

Mujer - Sabía que al final te gustaría.

Hombre - ¡Muchísimo! Incluso podríamos adelantarla un poco ¿no te parece?

Mujer - Pues buena idea. Llamaré a mis padres para decirles que en vez de solamente cenar, pasen aquí todo el día. ¡Eres un cielo!

Hombre - Pero... si... yo quería... - El sujeto altera de súbito su rostro a algo parecido a:


 

Los dos ejemplos que os brindo desvelan cual es el problema. Nos lo dice el refranero español "Cree el ladrón que todos son de su condición", así nosotros pensamos que ellas son víctimas de nuestro vaguerío, y ellas piensan que nosotros podemos intuir en todo momento lo que se les pasa por la cabeza, y eso no es verdad. Que quede claro de una vez por todas, no tenemos ni idea sobre mujeres, y yo creo que ni las propias mujeres tienen idea sobre mujeres.

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