lunes, 3 de agosto de 2015

Mi escena favorita de Django

Hacía tiempo que tenía pendiente Django porque a mí Tarantino... pues psé. No me masturbo pensando en sus planos, ni cuando hace un cameo en sus pelis, como suele hacer la mayoría de la población. Estoy inmunizado contra esta tarantinitis crónica que afecta a la gente.

Pero eso no me impide reconocer que el hombre sabe lo que se hace, que no toda su fama es ruido de fondo. Y reconozco que Django está guapa. A mí me gustó, y por eso le dedico una entrada. Por si acaso tú no te la has visto, o incluso si la has visto quizá no hayas percibido realmente de qué va la película, yo ahora mismito te cuento de qué va, y te describo mi escena favorita.

La historia de Django sucede en un mundo distópico en el que sus habitantes se parecen a las personas normales en apariencia, pero sufren sutiles diferencias como que poseen unos veinticinco litros de sangre en lugar de los cuatro o cinco litros  habituales. El transcurso temporal de la historia no me ha quedado muy claro puesto que el avance tecnológico parece estar basado a mediados del siglo XIX, pero por otra parte el desarrollo armamentístico es digno de una sociedad futura de ciencia ficción. Este punto lo entenderéis perfectamente cuando os describa mi escena favorita (que probablemente será la favorita de muchos de vosotros), el tiroteo final.

Pues resulta que Django, por un motivo demasiado largo que no voy a contar ahora, se encuentra con su compañero de aventuras, un alemán que siempre está sorprendentemente tranquilo para las situaciones que vive, en una casa rodeada de gente armada hasta los dientes. El alemán mata al cabecilla de toda la banda enemiga y uno de sus lacayos agarra un arma que parece una escopeta recortada, pero que no es ninguna escopeta, porque cuando la dispara al compañero de Django, éste sale despedido unos veinticinco metros hacia atrás y el malo maloso no sufre ningún tipo de retroceso. Una tecnología, evidentemente superior a la que nosotros gozamos en nuestros días.

La cosa no acaba aquí, porque Django roba un arma que parece una pistola, y tiene tanta mala suerte de que efectivamente es una simple pistola de mediados del SXIX. Pero eso da igual, Django es el mejor tirador que haya pisado ese jodido planeta ficticio y con una pistola de mierda logra acabar con enemigos que están armados con rifles que parecen rifles pero que disparan proyectiles que explotan de una manera escandalosa, revólveres que parecen revólveres pero tienen una potencia de fuego nunca vista, y armas varias que incluso lanzan bombas aéreas (y si no me creéis, mirad este vídeo que os dejo aquí en el minuto 1:51 después de que el gordo diga "hijo de puta" se escucha claramente como cae una bomba por ahí).

https://www.youtube.com/watch?v=M9v7xp6vx0k

Pues eso. Django una de las mejores películas de ciencia ficción que he visto últimamente.

lunes, 13 de abril de 2015

Alitas de pollo del Mcdonald y su intención por querer ver el mundo arder

Sí, sí, la el ojo no te engaña, soy yo otra vez ¡escribiendo y todo! ¿Quién lo hubiera dicho, eh? Bueno podría hacer un montón de chistes sobre mi décima novena vuelta a la escritura pero prefiero dejaros directamente con el plato principal, las alitas de pollo del McDonald's ( me refiero a la crítica sobre las alitas, no a unas alitas en sí).

Pues resulta que hay una cosa que me provoca inquietud con las alitas de pollo del Mcdonald's, y no me refiero a inquietud intestinal, de eso podría escribir otro día, pero hoy no. El asunto es que esta cadena de "comida" sigue una estrategia de ventas que me parece buenísima, y consiste en poner caro el menú pequeño, pero relativamente barato el grande comparado con el anterior. Lo que te lleva al pensamiento totalmente lógico de "¡No me pienso dejar estafar pagando carísimo un menú pequeño! ¡Compraré el grande gastándome más dinero y me iré dejando a esa multinacional hipermillonaria con un palmo de narices! ja, ja, primos...".

Pero bueno, el tema de la crítica no va tanto por la economía sino por la cantidad, os lo explico a continuación. El menú pequeño de las alitas de pollo viene con cuatro unidades, un número razonable ¿no? Si vas tú solo, comerte cuatro alitas está bien, y si vas con tu pareja, dos para cada uno y punto. Incluso puede ser que vayan cuatro y se repartan una mísera alita de pollo para cada uno, no critico. En resumen, cuatro unidades es un número que está bien pensado, y hasta aquí no hay ninguna queja. Pero el menú grande... en el menú grande vienen once ¡Once! ¡Sin sentido ninguno! ¿A qué se debe que sean exactamente once? ¿Cómo se supone que repartes un número equitativo de alitas entre dos personas? ¿O tres? ¿O cuatro? ¿O cinco? ¿O cualquier número de personas que no sea una única persona que va al McDonald's solo para comerse once alitas, u once amigos que han decidido ser tan ratas de compartir entre todos una caja grande? ¿Es que no se dieron cuenta de que el once era un jodido número primo?

Ya me imagino la de problemas que habrá ocasionado el responsable de que sean exactamente once alitas. La de parejas que han ido buscando simplemente un poco de comida para acompañar una conversación amistosa y empezar a pelearse por esa maldita alita de pollo sobrante. Ella diciendo que si deberías ser caballeroso y dejármela a mí, que si yo soy más grande y necesito comer más, que si serás grande de tamaño pero no de mentalidad porque pareces un poco niñato, que si mimimi, grita chucho que no te escucho, que si cómete tú la puta alita como te comiste el coño de aquella guarra, que si tú siempre con lo mismo, qué rencorosa eres, que si ¡pues no quiero volver a verte!, que si ¡pues si no me quieres ver vete!, que si !Pues me voy!, que si ¡Pues largo!, y luego rompen, el chico llora, se emborracha día tras día y de la pena que siente viene a su blog a desahogarse con las jodidas alitas de pollo del McDonald's que evidentemente tienen toda la culpa. ¡Lo siento, mi amor! ¡Vuelve conmigo, todavía guardo la alita! 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Como siempre he dicho...

Sólo vengo a reafirmar el hecho de que he tenido razón siempre, y para probarlo aquí tengo una prueba gráfica:


sábado, 6 de septiembre de 2014

Vivir sin trabajar

Vivir sin trabajar, o que otro trabaje por ti...
De los creadores de "Aprobar sin estudiar" llega "Vivir sin trabajar". Durante toda la historia humana, siempre han habido ciertas personas en la sociedad que han conseguido el sueño de toda persona, que no es otro que cobrar dinero por hacer nada, o prácticamente nada. Así, a bote pronto, los únicos ejemplos que se me ocurren en la antigüedad son políticos y gente relacionada con la iglesia, sólo unos pocos podían permitirse tal lujo. Pero hoy en día gracias a la maravillosa invención de internet, cualquiera puede ser un parásito social y vivir del cuento, y como todos sabemos, hay cuentos y cuentos de los que vivir, algunos más bonitos que otros.

Una de las personas de las que hablo hizo una página web que vendía un millón de píxeles a un dolar cada uno. El amigo se sacó de la manga un millón de dolares por una página web. Vamos, una relación de rentabilidad/esfuerzo invertido escandalosa. Os dejo la página por si queréis mirarla un ratito sin sentido ninguno.

http://www.milliondollarhomepage.com/

Otra gente que merece la pena entrar en esta categoría son los blogueros. Esa gente que, al igual que yo, por supuesto, les pagan una cantidad de dinero importante por no hacer nada más que escribir gilipolleces en internet. Buena vida la nuestra.

Pero en la cima de la cadena alimenticia del vivir sin trabajar están unas personas de lo más variopintas, los youtubers. Exactamente voy a hablar de un youtuber en especial. De una mujer, más concretamente, que me parece que ha alcanzado el nivel diosa suprema de esta categoría. Su nick es mugumogu, y se gana la vida subiendo vídeos de su gato Maru a youtube. Esta mujer tiene más de cien vídeos de su gato haciendo... haciendo... haciendo cosas de gatos, no se puede describir de otra manera sin que suene estúpido, la verdad. Hay vídeos en los que el gato sube y baja por una escalera, en otros se pone a meterse en cajas, sale con otros gatos jugando, menea la cola, incluso hay vídeos en los que el gato no hace nada más que... estar echado en el suelo al sol. Os voy a dejar aquí éste último porque me parece impresionante.

https://www.youtube.com/watch?v=Sxdmq41kWOE&index=54&list=UURVruzlQF5cqpw9jQgIgNdw

Observad las visitas que tiene el vídeo. Ese vídeo en concreto en el que el gato no hace ¡NADA! tiene casi un millón de visitas. Eso es lo normal ¿eh? Que nadie se sorprenda porque vídeos chorras como ese con millones de visitas los tiene a patadas. ¿Os dais cuenta de la magnitud de la situación? Esa mujer vive de su gato. Esa mujer, cuando está en una cita a ciegas y le preguntan en qué trabaja por sacar un tema de conversación cualquiera, ella responde que ¡es dueña de un gato famoso en internet! ¿A dónde hemos ido a parar?
El dueño del grumpy cat debe ser otro que se estará forrando

domingo, 24 de agosto de 2014

¿Te enfadarías con un amigo que se acostó con tu novia?

Mirad a Moe, eso es un amigo fiel, siempre queriendo
levantarle a Marge a Homer para que no lo haga otro
Partamos de la base de que tienes una relación monógama con tu pareja, de las mas típicas de la sociedad. Os queréis mucho, vais al cine y dais envidia con vuestras fotos por el facebook de todo lo feliz que sois al resto de gentuza solitaria del planeta. Pues puestos ya en ese plan, imagina que tu mejor amigo se folla a tu novia. Parecería que una reacción normal sería propinarle una paliza de rigor a tu "amigo del alma" ¿no? Pero apliquemos la lógica durante un momento a ver si podemos darle la vuelta a la situación.

Seamos sinceros y empecemos por el principio, si tu novia quiere ponerte los cuernos, te los va a poner, ya sea con tu amigo, con un desconocido o con su profesor de yoga. Sabes que hay una cantidad prácticamente infinita de hombres a los que les gustaría tener sexo con tu novia, y si ella quiere conseguir a uno para que le haga el apaño, sólo tiene que chasquear, o hacer otra cosa con los dedos... Algo no le gusta de ti que tiene que buscarlo en otro, o sea que sé un hombre adulto y acéptalo, la cosa se ha acabado.

Ahora, sabiendo que va a suceder sí o sí, se trata de elegir el mal menor, la experiencia menos traumática posible. Y digo yo ¿acaso no es de buenos amigos compartir? ¿No afianza la amistad el tener cosas en común? ¿No podríais luego vacilar de borrachera con los tipos de polvos que echasteis con ella? Ese amigo que se ha follado a tu novia te está haciendo un favor follándosela él, y no otro. Si realmente fuera de verdad tu amigo, debería tener sexo con ella y después contártelo. Así habría evitado dilatar una falsa relación durante más tiempo. Habría evitado que estuviera dándotela con queso (o dándole queso a ella), durante a saber cuánto tiempo. Habría evitado que tu novia se hubiera acostado con ese amigo suyo que tú ya sabías que le tiraba los trastos aunque él decía "sólo somos amigos ¡nunca me acostaría con tu novia! ¡No tienes nada que temer!". Que intente engañarle a ella con esa falacia, pase ¿pero que te intente engañar a ti? ¿a otro hombre que sabe lo que es tener una amiga que está como un tren? Se está riendo de ti en tu cara. ¿Y preferirías que tu novia se hubiera ido con ese fantoche en vez de con tu colega de toda la vida? Deberías invitarlo a una cerveza por haberlo hecho, por lo menos.

Por otro lado está el egoísmo. Vale, a ti te han puesto los cuernos, lo más probable es que rompas con tu novia, estás hecho polvo, bla, bla, bla, pero tu colega ha pillado cacho. Que tu pesadumbre se vea un poquito contrarrestada con el éxito de un buen amigo, que no eres el ombligo del mundo. Aparte, si lo piensas en frío, si un bocadillo se te fuera a caer al suelo y quedar prácticamente incomestible (porque se va a caer, ya se está cayendo. Asúmelo ya) ¿te importaría que un amigo le hubiera pegado un bocado antes? ¿A que no? Pues eso... pues eso...

viernes, 22 de agosto de 2014

Nuevo diseño, nueva era

Una foto de Sherlock, algo había que poner...
Ese olfato y agudeza de sabueso que tenéis no ha dejado pasar la notoria evidencia de que he cambiado el diseño del blog ¿verdad? ¡Por supuesto! Si es que estáis hechos unos auténticos Sherlocks...

¿Por qué lo he hecho? ¿Renovarse o morir? ¿Me lo habían comentado miles de lectores? ¿Una promesa cuando llegara a un millón de followers? Aunque todas las opciones son igual de probables, la cosa es que... básicamente... toqué algo en el diseño del blog y no tengo ni idea de qué fue. Efectivamente, mi nulo sentido de la informática me la ha jugado una vez, y la maldita interfaz de blogger, la cual tras años de haber sido actualizada sigo sin tener ni idea de cómo usar, no ayuda para nada a los profanos de la informática como yo.

Asimismo, aprovecho para escupir para arriba diciendo que tengo pensado publicar más asiduamente (algo que no es complicado, visto lo visto...), pero no todo el contenido será como el publicado hasta ahora. Para poder mantener una mayor cantidad de material pienso extenderme más allá de la crítica humorística escrita que tanto me gusta, para de vez en cuando subir alguna chorrada también humorística que criticaré de igual manera, pero sin explayarme con los textazos a los que estáis acostumbrados.


miércoles, 13 de agosto de 2014

Crítica categorías

Los antiguos romanos disfrutaban al ver cómo los leones
montaban a prostitutas en el coliseo. Que no te sorprenda
un mísero pelo lo que leerás a continuación.
Uno encuentra la inspiración para escribir cuando menos se lo espera. Intuiréis cuándo la he encontrado yo cuando leáis el título de la crítica de hoy, que no es otra que: ¡Categorías del porno!

A lo largo de mi vida y como hombre de a pie que estoy hecho, he visto bastante porno, y sé que hay fetiches de todos los tipos en esta vida. Las páginas porno para poder ofrecer una organizada selección de vídeos analizan los fetiches de la gente y crean categorías de ello. Así salieron por ejemplo las MILFs o las pelirrojas. Pero la búsqueda de la satisfacción sexual de muchos alcanza a veces límites insospechados, y nos dejan grandes categorías pornográficas como las que comentaré a continuación (aunque a veces parezca sorprendente, todas son reales (y si me lo pedís por el facebook os paso las páginas, guarrill@s)):


Abuelas: ¿MILFs? Esos es de novatos. Parece ser que hay un colectivo que no sabría elegir entre la mansión Playboy y una guagua del imserso ¿Quién dijo que las octogenarias no podían ser sexys, eh? Las arrugas parece que son modelo de belleza y sensualidad para los que les gusta ver abuelas dándolo todo con actores porno que podrían ser sus nietos. ¿Tendrán estereotipos de abuelas dentro de esta categoría? Abuelas tejiendo una bufanda o haciendo algún guiso mientras practican sexo. Yo me las imagino así, aunque sinceramente, prefiero no imaginar nada que mezcle sexo con abuelas...

Argentino: Suficientemente chulos como para crear su propia categoría porno, oye. Me imagino que para dar constancia de que son argentinos reales los que aparecen en los vídeos se pasarán todo el rato hablando mientras están follando. Pero claro ¿qué cosas digo? ¿Cómo iba a permanecer callado un argentino bajo cualquier circunstancia? (Es humor racista del bueno, no pasa nada).

Pene pequeño: ¿Por qué? Me intriga mucho, pero mucho muchísimo, el saber por qué existe una categoría porno dedicada a los penes pequeños. ¿Hay alguna persona que se sienta atraída por los penes de poco tamaño? Puede ser que esté relacionado por el gusto de las cosas monas. En el sentido de "Uy ¡qué pene tan pequeñito y mono!". No sé, no le veo mucho sentido.

Gordo/Gorda: No se trata de que aparezcan gordos o gordas, sino exclusivamente gordos con gordas. En esta marea de voluminosos cuerpos entrechocando y formando violentas ondulaciones los unos con los otros, se puede apreciar el uso de cámaras panorámicas para poder captar la escena como a los buenos amantes del pornos de gordos y gordas les gusta.

Lactante: Los pañales están caros, o la afición al porno no la quita ningún hijo por muy guapo que te salga. Así se crea el género de las lactantes. Mujeres que chorrean por varias partes del cuerpo al mismo tiempo. Revive tu infancia follando.

Sexo con máquinas: Porque darle manualmente al consolador estaba ya muy visto, llega sexo con máquinas. Para que no te canses masturbándote. Lo que no tengo yo muy claro es si es buena idea mezclar electricidad y fluidos sexuales. Pero bueno, la cuestión es que los terminator del futuro también tendrán derecho a ver porno, y ya lo tienen a su disposición.

Mega tetas: La categoría porno de tetas grandes, tras digievolucionar a súper tetas, ha adoptado su forma final.

¡Alienígena!: No he podido evitar usar las exclamaciones puesto que esto me ha llamado la atención demasiado. Porno con alienígenas, señoras y señores. Me he metido a indagar, puesto que no quería parecer desinformado al hablar, y hay de todo. Desde recreaciones por ordenador hasta señores disfrazados de alienígenas al estilo de las antiguas tortugas ninja.

Vampiro/vampira: La industria del porno no se salva de la moda de los vampiros. Parece ser que Crepúsculo ha dejado una gran cantidad de fans insatisfechos porque el vampiro nunca llegó a trajinarse a la amiga protagonista. Nota: Nótese que he puesto vampira en vez de vampiresa porque lo ponía en la página tal cual, y quise transmitir la información con el mayor rigor posible.

Ascensor: ¿Quién no se ha subido en un ascensor y se ha puesto cachond@ con ese espejo, ese complejo sistema de poleas y ese botón para llamar a emergencias que nunca funciona por si se queda parado? ¡Ya puedes dejar de restregarte contra la puerta, o de intentar meter el pene por el agujerito entre el ascensor y el rellano porque ya hay una categoría porno para ti!

Y por último, y no menos importante por ello: ¡Bicicletas!: ¿Fan de la vuelta ciclista? ¿Te la ponía dura Indurain? Pues en esta categoría hay porno montado en bicicletas (los dos ¿eh? Con unas posiciones inverosímiles), consoladores a modo de sillín, o ya más light, follando con la indumentaria de ciclista puesta.

Voy a dejar el resto de categorías que tengo en la chistera para una entrada futura. Espero que os lo hayáis pasado bien leyendo cuán depravada puede llegar a ser la gente. ¡Chao!

viernes, 4 de julio de 2014

Esta entrada no es graciosa. Es el burdo relato de una conclusión sentimental. Debido a ello le recomendamos que no la lea


Estaba yo el otro día, creyéndome protegido por la seguridad de mi hogar, cuando de repente sucedió un evento que si no hubiera sido por una casualidad del momento ni me hubiera importado, pero el destino es caprichoso y me hizo reaccionar de una manera distinta a mi modus operandi. 

Resulta que yo me encontraba comiendo pizza boloñesa tranquilamente mientras veía la tele, y uno de los trozos tuvo la desfachatez de arrojarme un pedazo de carne embadurnado en salsa de tomate a mi camisa blanca. Esta camisa destaca entre las demás por dos motivos, primero, es la única camisa blanca que tengo, puesto que no me compro ropa blanca porque sé que disimula menos las manchas "¿y cómo es que te tienes esa camisa entonces?" Pues ahí entra en juego el segundo motivo por el que es atípica, me la regaló mi actual ex-pareja, y es la única camisa que me ha regalado una mujer ajena a mi familia.

A mí, la ropa me la trae al pairo, la verdad. Siempre he sido un despreocupado de la ropa. Soy de esos que se pone la primera camisa del montón de las camisas, y el primer pantalón del montón de pantalones. Y si combinan o no, pues me suele dar bastante igual. Por lo que no le tengo mucho aprecio a mi indumentaria, que suele ser bastante barata y reemplazable. Así que si estoy viendo una serie por la tele, y se me mancha la camisa con una mancha de salsa de tomate, mi reacción normal suele ser un "buah" y seguir a lo mío. Pero ese día, con esa mancha y con esa camisa, pues lo que hice fue entrar en pánico.

Todo el mundo sabe que el enemigo número uno de las madres de los anuncios de detergentes son las manchas de tomate, por lo que yo, advertido de la peligrosidad del enemigo, entré sin perder ni un segundo en internet para buscar cómo quitar manchas de tomate de la camisa, que encima la jodida era blanca...

Pues siguiendo instrucciones del todo poderoso internet le raspé limón, una capsula del lavavajillas, detergente a saco, la sumergí en agua hirviendo, usé bicarbonato y un par de tropelías más. Todo ello mientras me perdía el programa que estaba viendo.

Y es que me dio pena que la pobre camisa se quedara para siempre marcada por ese trozo de carne y sus respectivos restos que quisieron saltar hacia ella, y yo, ante la posibilidad de evitarlo, no hubiera hecho nada. Quién sabe si hubiera actuado de tal manera si la camiseta no me la hubiera regalado mi ex-novia, y es que por mucho tiempo que haya pasado desde la ruptura, con las parejas como con las manchas de tomate, donde hubo siempre queda.

jueves, 19 de junio de 2014

Crítica uso indebido de la teoría del campo magnético

Dexter tenía muy claro qué pensaría
Vengo a relatar lo que me acaba de pasar hace un momento (escribí esta entrada hace un mes por lo menos. Hoy he terminado el último párrafo y le he puesto título, o sea que de hace un momento nada). Sobre todo para que entendáis por qué soy alérgico a las jovencitas (algunas no tan jovencitas y hay más de un iluso por ahí también) con blogs que hablan de la vida, el amor, dan consejos sobre moralidad, bla, bla, bla. Al grano:

Ayer le regalaron a mi hermano pequeño un juego de imanes (¡a mí me encantan los imanes!) y de repente recordé una duda que siempre he tenido "Los imanes se atraen porque son polos opuestos, pero... ¿por qué se atraen los polos opuestos?". Me parece una pregunta muy curiosa ¿no? ¿Por qué ejercen esa fuerza entre sí sin aparentemente nada que los impulse a ello? Pues recurrí al todopoderoso google para responder mi pregunta, y mi búsqueda fue exactamente "¿Por qué los polos opuestos se atraen?". Miré en wikipedia, también en yahoo respuestas y lo único que encontré fueron datos sobre los imanes y la obviedad de que los polos opuestos se atraen porque son opuestos. La búsqueda no fue fructuosa. 

Pero de repente, me sorprendió un blog que salía en una envidiable 4º posición en la búsqueda que titulaba una entrada con la siguiente frase "Magnetismo ¿Por qué los polos opuestos se atraen?". Por el título prometía resolver mi duda, así que pinché en el link y me sorprendí con esto:

http://colourfullwords.blogspot.com.es/2011/04/magnetismo-por-que-los-polos-opuestos.html

No lo leáis. Yo ya perdí mi tiempo, no perdáis el vuestro. Echadle un vistazo por encima a la interfaz, y seguid leyendo aquí, que pocos lectores tengo yo como para encima estar regalándolos...

Pues eso, por el aspecto no tiene pinta de tener un carácter muy científico, la verdad. Hay una chavala dedicándonos un beso en la parte derecha de la web, pero yo (ignorante de mí) decidí no caer en prejuicios y empezar a leer. Empieza con un un par de párrafos que yo ya había leído, puesto que eran copiados de wikipedia, o sea que empezamos con una originalidad espectacular. Y luego, tras cimentar la base teórica de que los polos opuestos se atraen y los polos iguales se repelen, la chavala suelta esta frase, que ya me hizo desestimar que fuera a encontrar la respuesta que andaba buscando:

"Luego los polos opuestos se atraen, y los polos iguales, se repelen; pero no hay que olvidar que todo imán posee ambos polos.Luego si aplicamos la teoría de los imanes a las personas..."
Bueno, ya todos nos podemos imaginar lo que sigue a continuación en la entrada, pero os lo voy a comentar, que tengo que rellenar la entrada con paja aunque sea. En resumen, tonterías. Así de simple, tonterías. Se pone a decir que las personas que son opuestas entre sí se atraen, porque se complementan, combinan intereses entre los dos, bla, bla, bla, una vez más ¿Y por qué esto son tonterías? Pues por la complicadísima asimilación de que las personas no son jodidos imanes, o sea que no se pueden regir por las mismas leyes de la física. Si siguiéramos esa lógica no podríamos separarnos físicamente los unos de los otros, iríamos por ahí como si fuéramos siameses. Estaría mejor para pillar cacho con desconocidos, para follar también, pero sería un poco incómodo, la verdad, por ejemplo, cuando uno quiera hacer footing y el otro quedarse en casa viendo juego de tronos.
La frase de que los polos opuestos se atraen, se ha hecho famosa porque era una manera simple para que Hollywood pudiera justificar sus escenas disparatadas que dan lugar al encontrarse personas muy distintas en las comedias románticas. La ley del magnetismo no se puede aplicar a las relaciones personales, que se componen de un espectro de actuación mucho más amplio que la simple dualidad de: me atrae, o no me atrae. Pero esta idea  una ardua tarea de asimilación para personas que están bajo los dominios del encantamiento que producen las películas de disney y los dramas románticos de las historias del cine y televisivas. Vamos, que esta mujer me parece una auténtica lela por tal comparación.

lunes, 19 de mayo de 2014

Crítica definición de fonema

Poco tiene que ver la serie de Mozart con
la entrada, pero alguna foto había que poner...
Vengo sólo a comentar una entrada que he encontrado en wordreference, una página sobre la lingüística de varios idiomas que también tiene un diccionario de español maravilloso, o no tan maravilloso como yo me pensaba.

Por h o por b (¿de dónde habrá salido esta frase? No tiene sentido ninguno...) me ha dado la gana de buscar en el diccionario de wordreference la palabra fonema. La página lo define así:

Cada una de las unidades fonológicas mínimas que en el sistema de una lengua pueden oponerse a otras en contraste significativo.

http://www.wordreference.com/definicion/fonema


Después de no entender una mierda de lo que pone ahí, pensé "vamos a buscar fonológico, a ver si se aclara un poco el asunto". La definición de fonológico fue la siguiente:


De la fonología o relativo a ella

http://www.wordreference.com/definicion/fonol%C3%B3gico

Al ver que la cosa no mejoraba pensé nuevamente (me costó, pero pensé dos veces en el mismo día) "vamos a buscar fonología" a ver si tiene otra definición que no me aclara nada y así tengo algo para rellenar una entradita en el blog" (ya sabéis como he acabado aquí). La definición de fonología:

Rama de la lingüística que estudia los fonemas

http://www.wordreference.com/definicion/fonolog%C3%ADa

Y ya está el perro persiguiéndose el rabo. Ahí queda la cosa. La verdad, yo podría dedicarme a insultar y desprestigiar esta mezcolanza de definiciones durante un buen rato, escribir una cantidad ingente de ofensas, pero ¿para qué? No hace falta que resalte todas las definiciones chapuceras cíclicas vacías de contenido que hay por ahí, porque sería una labor ardua y vitalicia. Aparte, he de reconocer que tan mala no es la página, porque he tenido que recurrir a ella para encontrar un sinónimo de confusión (que me sonaba muy simplón) y he encontrado la palabra mezcolanza, que está muy bien, oye. Así engaño a la gente para parecer un tipo culto que sabe de esto de escribir al menos.

lunes, 12 de mayo de 2014

Crítica la hija de la gran puta de Shae

Pobre Tyrion, es la mala suerte gnomificada

Juego de tronos en tan famoso, que ya impone moda. Es el máximo exponente de su categoría. Todo lo medianamente decente se compara con juego de tronos para ver en qué escala está del molonómetro. Por eso, esta entrada se llama así, y no de otra manera. Y va a ser un efecto jodidamente ignorado, porque lo que manda en el populismo, es la serie y no los libros.


No me voy a poner elitista, a decir que la serie no es más que la putilla barata de los libros, cosa que la gente lectora no deja de decir y publicar, lo que me parece una conducta de automamársela descaradamente al más puro estilo felino. Que porque uno se esté follando a miss América, no hace falta pregonarlo a los cuatro vientos. Pues en la serie cambian cosas, porque es necesario, porque no es lo mismo leer que ver una serie, tienen factores distintos y en muchos aspectos no pueden ser llevados a cabo de la misma manera. Véase el ejemplo claro del Código Da Vinci, que era imposible llevarlo a la pantalla con la misma narración de hechos.

Pero aún así, con ese margen de error que debemos darle a la serie ya que está atada a los límites físicos,  me parece que la han cagado sobremanera con la historia de Shae. El problema es fácilmente identificable de la siguiente manera. ¿Por qué testifica Shae en contra de Tyrion en el juicio? Pregunta dirigida al fan de la serie desconocedor de la historia original. Pues la respuesta puede variar ligeramente entre personas, pero más o menos todas van por el estilo de "Es que Tyrion le dijo unas cosas horribles a Shae para que se marchara. Ella le quería pero tras eso se está vengando".

Pues mal, muy mal todo. Pero es que no tiene nada que ver con la historia original, y que conste que no opino que la historia narrada en los libros sea mejor por el simple hecho de haberse escrito primero. No, señor. Pero en este caso en particular, sí lo es. Shae, es una puta. Shae es una cazafortunas. Es una oportunista. Es una víbora maliciosa que se aprovechó de las debilidades afectivas de Tyrion confundiéndolo y sacándole todo el dinero que pudo, y cuando el viento empezó a soplar en otra dirección y Tyrion está en el juicio, Shae se vende a las promesas de Tywin y le da la espalda a "su león". Shae, es la persona más jodidamente rastrera de toda la historia de Canción de Hielo y Fuego. Cersei es una abuela adorable comparada con Shae. No exagero ni un pelo.

Tywin, el papi de la serie
Por eso mismo, la serie la ha cagado. Ha perdido ese momento crucial que tan bien se le da relatar a Martin, en que uno pasa de pensar... "Shae, qué buena persona, es un Sol. Ayuda a Tyrion y lo quiere montón. Tyrion se come la cabeza con que es una golfa que sólo lo quiere por el dinero, pero en verdad lo quiere mogollón" a pensar... "¡Hija de la gran puta! Eres una pedazo de golfa sin derecho a la puta vida". Y los fans únicamente de la serie, desgraciadamente, se han perdido este enorme punto de inflexión en la historia, que a mí, como es obvio, me dejó marcado como si se hubiera tratado de la misma muerte de Ned Stark.

Es una pena, la verdad. Igual que es una pena que con lo mortífero que es el mundo de Juego de Tronos, no le hayan clavado (y me refiero a una espada o alguna otra cosa mortífera) algo en alguna parte. La muy golfa está vivita y coleando. Bueno, por ahora...

viernes, 2 de mayo de 2014

Crítica Los restaurantes chinos

Sacada de contexto esta imagen se puede malinterpretar
El otro día fui con mi pareja a comer, y decidimos optar por un sitio que nos ofreciera una comida digna de nuestro estatus social. Pensamos en probar alguna exquisitez griega, comida innovadora francesa acompañada de un buen vino, exquisiteces turcas también fueron una fuerte contrincante a la hora de seleccionar donde comer, pero al final acabamos yendo al chino de al lado de su casa. Básicamente porque nos pareció que era mucho más internacional que el resto...

Una vez en el emplazamiento chinil, me sorprendió mucho como todos los chinos tiene una serie de patrones o reglas para poder ser chinos propiamente dichos. O sea, la RAC (Real Academia de Chinos) establecen una serie de condiciones para que un chino pueda darse de alta como restaurante chino con todas las de la ley. No es difícil adverir estas características típicas, hasta rompetechos se daría cuenta de ellas. Pero como yo tengo que escribir algo y vosotros estáis tan jodidamente aburridos que os habéis pasado por mi blog, pues os las pondré aquí.

Características de los chinos, dos puntos:

1º El color rojo.
¿Por qué todos los chinos tienen letreros o fachadas rojas? ¿Es cosa de la bandera de China? ¿Tan patriotas son? Yo no sé el motivo la verdad, pero la RAC lo recoge de la siguiente manera "Todos los restaurantes chinos deben tener al menos un 43,89% del restaurante de color rojo". Me imagino que tendrán la mar de problemas para calcular exactamente ese porcentaje. Supongo que habrá alguna academia de inspectores de hacienda para chinos o algo por el estilo para que se cumpla esta norma. Los "peritos" chinos encargados de asegurarse que se cumpla esta condición deben estar entrenados seriamente en el cálculo de medidas de área y demás. O simplemente llevan a un chino cualquiera, que son la bomba en matemáticas según las series americanas...

2º La familia
Esto es algo de lo más fundamental a la hora de montar un restaurante chino. El chino que dirige el restaurante tiene que tener como mínimo algún hijo, nieto o sobrino para que ande danzando por el restaurante con su correspondiente cudiadora china que será la suegra, cuñada, hermana o cualquier otro miembro de la familia china. Suelen estar aparte en alguna mesa del restaurante mientras los clientes comen tranquilamente, como si estuvieran en su casa... Uno comiendo  con parsimonia y un niño chino gordo ahí haciendo la tarea del colegio o sacándose un moco y pegándolo debajo de la mesa. Esto suele ser un requisito que echa para atrás la apertura de muchos restaurantes chinos, puesto que los chinos solteros o sin la suficiente familia no pueden ver aprobados sus restaurantes chinos por la RAC, al no cumplir esta petición.
Incluso en la serie de Jackie Chan había una niña china siempre tocando los huevos...


3º Dragones chinos.
Si estás en un restaurante chino, tiene que haber dragones chinos. Eso es así, y será así por el fin de los tiempos. No le busques lógica. Restaurantes chinos de mayor categoría tienen también grullas y tigres por ahí pintados o como escultura. Y recuerda, si no tienen dragones chinos, no son los auténticos.

Mooshoo, el dragón que creó Disney y luego el resto de chinos del mundo lo copiaron para su cultura


4º La comida de los chinos.
Es un punto que me hace sospechar. O sea ¿por qué comen comida distinta? ¿No son chinos, ellos? ¿Y no venden acaso comida china? ¿Entonces por qué los chinos no se comen la propia comida china que ellos hacen? Yo siempre que voy les veo comiendo una especie de tallarines raros. Suelo mirarlos de reojo mientras como para ver si de casualidad se están riendo de mí al verme comer lo que me han preparado, o quizá me miran con cara de sospecha. Ardua tarea esta última puesto que con los ojos rayados se me hacen complicado saber cuándo están sospechando y cuando no.Pero bueno, yo puedo conjeturar todo lo que quiera, pero parece ser que los chinos tienen su propio código a la hora de la comida, y hay que quererlos como son.

5º Hablar en chino.
La obviedad resalta sobre lo evidente. Si son chinos, pues tendrán que hablar en chino ¿no? Pero la cosa no acaba ahí. Deben hablar en chino, en tu presencia. Seguramente cuando los clientes se van ellos hablan en español tan ricamente, pero parte de su estrategia de marketing perfecta consiste en hablar en chino para que tú sepas que ellos hablan un idioma que tú no entiendes. ¿Qué estarán diciendo? ¿Por qué nos lo ocultan? Si te acabo de oír hablar español hace un segundo cuando me tomaste nota ¿por qué hablas ahora en chino? Quizá tú pides una de pollo al limón y el tío dice "¡¡Una de rata muerta con restos de ambientador de coche para la cuatro!", nunca lo sabremos. Y otra cosa, hablo de chino porque me imagino que será chino, igual que todos los que leéis esto. Ninguno de nosotros sabe chino, o sea que podrían estar hablando en suajili o mozanbiqueño perfectamente y estar estar engañándonos a todos como primos.

6º Los platos típicos.
Hay tres tipos de platos que los chinos deben tener para ser considerados chinos con todas las de la ley; pollo al limón, cerdo agridulce y arroz tres delicias. Sobre el pollo al limón y el cerdo agridulce no tengo quejas, pero ¿qué pasa con el arroz tres delicias? Cuenta la leyenda que los chinos están explotados y son muy pobres, pero dice mucho del nivel económico de un país que llames delicia al maíz, huevo y los guisantes. Luego hay otros que le añaden jamón también, pero es que ahí ya no es arroz tres delicias, sino cuatro delicias, ya no es lo mismo, y por lo tanto, se sale fuera de la legalidad del restaurante chino.
Poco tiene que ver este chino justo ahora, pero hacía falta una fotillo por aquí que quedaba soso...

7º Las salsas.
En las salsas de los chinos, se puede ver reflejado todo el pensamiento milenario filosófico de los chinos. Sólo las hay de dos tipos, salsa agridulce, y salsa de soja, el yin y el yan de las salsas. Contrarias por sí mismas, no pueden coexistir en un mismo ingrediente pero tampoco pueden ser la una sin la otra. Por ahora ha habido calma entre ellas, pero tarde o temprano la lucha entre salsas tendrá lugar, y se apreciarán desastrosas consecuencias para el mundo de los comensales.

Bueno, tenemos que darles las gracias a los chinos del mundo, no me refiero a los ciudadanos, sino a los restaurantes (bueno, a los ciudadanos chinos que montan los restaurantes también), no sólo por ofrecernos un buen servicio, sino por acercar un poco más a nosotros su milenaria cultura en forma de comida y decorados tan baratos como llamativos. ¡Ay, los maravillosos y simpaticos chinos! Cuanto les debemos ¿eh? Yo por lo pronto les debo la inspiración para haber escrito esta entrada y la cena de ayer, que por muy agradecido que esté, estamos en crisis y tuve que salir por patas. Eso sí, merecen mucho respeto, porque hay que ver lo que corría el chino detrás mía cuando hice el sinpa, que para lo poco que miden se dejan la piel esprintando por cuatro perras que era la comida...

jueves, 10 de abril de 2014

Crítica ese momento de niña a mujer

Una vez más vuelvo a la carga tras estar meses sin escribir con una entrada de las que a mí y a todo el mundo gustan. De esas entradas que critico algo de lo que no tengo ni puta idea, básicamente. ¿Y por qué hablo sin tener ni puta idea? Puede preguntarse alguno que todavía no me conozca lo suficiente para saber que tengo esa cosumbre muy arraigada en mi interior, pues porque cualquiera puede criticar algo sabiendo. Cualquiera puede hablar de algo que ya ha visto, leído o hecho. Es demasiado fácil, demasiado cómodo, pero ¿y criticar sin saber? Hay que ser un auténtico profesional de la crítica para criticar teniendo apenas una vaga idea de lo que se habla. Y precisamente esa, es mi especialidad.

Pues hoy hablaremos (hablaré yo solo, porque vosotros ni dejaréis un triste comentario) de un hecho cotidiano para el hombre de a pie, pero trascendental en la vida de toda mujer de nuestra sociedad. Sucede en un momento ritualista, todas las mujeres han pasado por ello, y se trata del mágico paso que transforma el capullo en flor, el gusano en mariposa, metáforas aparte, convierte a la niña en mujer. Es un paso que cuando llega el momento en el que sucede por primera vez, el padre responsable normalmente ni sabe ni quiere saber nada al respecto, y recae la responsabilidad en la madre de la chavala, que como mujer moderna hecha y derecha, ya tiene experiencia en lo que la nueva mujer de la casa necesita para el comienzo de su nueva vida. Ese elemento místico para los hombres, domado por las mujeres, y envidiado por muchos travestis y drag queens, no puede ser otro que: el bolso. 

(Sí, lo sé. Pensabais que iba a hablar del jodepolvos, del periodo, de la regla, vamos. He de reconocer que, humildemente, soy un valiente a la hora de escribir "anonimamente" ¿pero tanto como para hablar sobre la regla? No, amigos. No me atrevo a entrar en ese berenjenal todavía).

Creo que el momento en el que se le compra el bolso a una niña, es el punto de inflexión que deja atrás los elementos típicos de la infancia como sus peluches de cama y braguitas de bob esponja, y entra en juego la madurez con todas las cosas que guardan en común las mujeres adultas, como sus peluches de cama y sus braguitas de bob esponja. Buenos yo no sé por qué siguen comprándose braguitas de dibujos animados y manteniendo los peluches, pero es que yo no sé nada mujeres.

Por otra parte, con la curiosidad que me caracteriza, me he fijado mucho en los bolsos de las mujeres. He llegado a la conclusión de que son como una especie de reflejo del alma de su portadora. Lo primero que hay que saber, es que como cada mujer, son todos distintos. Bonitos, feos, altos, bajos, gruesos, finos, chillones, locos, antipáticos, mandones, a veces te dicen lo que tienes que hacer, otras te sueltan excusas malas tras haberlos estado esperando dos horas a que se maquillaran, luego no te dejan salir con tus amigos porque ya habías quedado con ellos, en fin... hay de muchos tipos. Podría estar hablando de las características bolsiles mucho tiempo pero me quedaría una entrada muy larga. El detalle que más me llama la atención no es otro que su capacidad de contenido.

Mi opinión respecto a la cantidad de cosas que puede albergar un bolso, podría expresarla diciendo que ya le gustaría a Doraemon tener un bolso en vez del bolsillo ese raro (nunca entendí por qué tenía un bolsillo en la barriga en vez de en los laterales del pantalón... luego gracias a él se pusieron de moda esos suéteres, pullovers, jerseys con capucha y bolsillo frontal, donde nadie suele guardar una mierda). En un bolso de mujer hay de todo; cartera, barra de labios, perfume, móvil, auriculares, llaves con trescientos mil llaveros de tamaño descomunal, un peine, acetona y pintura para las uñas, las armas de destrucción masiva de oriente medio, Bin Laden, el Santo Grial, etc, etc. Es normal que necesiten un bolso para llevar todos esos artículos de primera necesidad ¿verdad? Es que si no lo llevaran, para cargar todas sus cosas, tendrían que llevar una ristra de sirvientes detrás más grande que el ejército de Daenerys Targaryen.

Si es que tienen de todo. Yo cuando veo que alguien cae redondo al suelo, inconsciente, en un restaurante (lo que nos pasa a todos en el día a día según las películas), en vez de llamar a un médico, llamo a una mujer cualquiera, que seguro que tiene algo en el bolso que resucite al hombre y lo haga volver en sí, o en do (chiste musical. Ba Dum Tssss), y a las últimas ¡pues puede llegar a tener un médico dentro del bolso, incluso! Y todo eso lo llevan al hombro. Que luego mi novia viene y me dice "¡Ay! ¡Amor! Hazme un masajito que me duele la espalda". ¡Si es que es normal! Lo raro sería que no te doliera si llevas todo el día cargando eso que pesa más que el martillo de Thor.

Yo, propongo que empiecen a tratar a los bolsos como armas blancas. Si en la edad media hubiera llevado bolsos en vez de mazas, la humanidad se habría extinguido debido al descontrol de su peligrosidad hace mucho tiempo. Eso sí, viendo el lado malo, las películas del señor de los anillos no quedarían tan guays con el rey brujo ahí empuñando un Gucci de piel, pero seguro que hubieran cambiado las tornas entre ambos ejércitos con esas adquisición tan destructiva como divina en el bando del mal.

(Abro paréntesis al final, así, porque me da la gana, para decir que he aumentado seriamente el número de chistes frikis en esta entrada. Estoy aumentando la exclusividad del blog ¿eh? Siéntete afortunado lector. Y visítanos todos los días que en unos dos o tres meses más vas a tener otra entrada inédita y súper divertida igual que esta).

martes, 21 de enero de 2014

Crítica bolsas de mezclas de frutos secos

Muchos son llamados, pero pocos los elegidos. Siempre que recuerdo el tema que trataremos a continuación, viene a mi cabeza también este famoso dicho. Aplicado al tema sería como que muchos lo intentan, intentan conseguir la perfección de cantidad, calidad y proporción, pero son tanto los errores que uno puede cometer a la hora de llevar a cabo esta tarea que, básicamente, se requiere un gran conocimiento y experiencia para ser uno de los elegidos. Sí, tus "sospechas" están en lo cierto. Como has leído en el título estoy hablando de las bolsas de mix de frutos secos.

La curiosa historia de los frutos secos variados, nos revela que se trata de un arte tan complicado como milenario. Cuenta la leyenda que la mezcla de frutos secos nos llegó gracias a los viajes de Marco Polo a la China, junto con los spaghettis, dónde existía gran cultura de este ancestral piscolabis, pero que debido al gran afán de los italianos de la época de succionar con la boca cosa largas, flácidas y alargadas, el invento quedó a un lado en la época. Posteriormente, un historiador español experto en Marco Polo descubrió un diario del mismo que le revelaría la antigua receta china de la mezcla de frutos secos, y lo ayudaría a montar la mayor cadena de distribución de frutos secos variados del mundo. El nombre de aquel historiador era Ricardo Casas y originó el negocio de Casa Ricardo (cambió el nombre pos cuestión de marketing...). Ricardo pudo crear un gran imperio secofrutil, pero debido a que una de las hojas del diario de Marco Polo estaba arrancada y que como no existían los viajes low cost, viajar a China te salía por un pico, nunca pudo copiar exactamente la receta original china de la mezcla, y ésta se perdió para el mundo occidental para siempre, siempre jamás.

 Pero bueno, dejemos la clase de historia que no quiero aburrir, y empecemos con la clase teórica culinaria que seguro que entretiene más. Hemos visto (y a continuación comprobaremos) que encontrar la receta perfecta de mezcla de frutos secos es difícil, pero lo que no es difícil es hacer una buena mezcla de frutos secos si tenemos en cuenta que existen una serie de pecados capitales de los frutos secos que debemos evitar, que aunque respondan a un sentido común basiquérrimo (no existe esta palabra, pero escribo yo y conjugo como me da la gana), parece ser que no todo el mundo tiene buena conexión con sus dendritas para que las neuronas le rulen bien...

El primer consejo es el más importante de todos, y le pondré un título con mensajes subliminales sexuales como "Que en tu boca sin mirar se meta, todo lo que en la mano te quepa". Viene a decir básicamente que las mezclas de frutos secos son para, obviamente, meterte un puñado de frutos secos aleatorios en la boca sin ver qué te estás comiendo. No hace falta inspeccionarlo previamente. Los consumidores confiamos en lo que las empresas nos venden con fe ciega. Si nos comemos golosinas veredes, elásticas, que brillan en la oscuridad cuando las dejamos tres horas al Sol y que luego nos ponen la lengua tricolor ¿por qué íbamos a desconfiar de los frutos secos que son naturales, mirándolos y analizando cada montoncito que nos llevamos a la boca? Pues os diré por qué debéis hacerlo, por los retrasados que añaden pipas a la mezcla.

Que conste que soy fan número uno de Churruca, Pipachic y Pipas G, pero igual que Irene Villa y King África, hay cosas que por respeto, no se pueden mezclar. No me parece nada agradable el estar comiendo frutos secos y que de repente me meta una pipa en la boca. Que rompa la cáscara y se acople inseparablemente al bolo alimenticio formado por comida que sí es comestible. Y tampoco me apetece nada estar separando todas las pipas a un lado y comérmelas después. Para eso me compro un paque de pipas aparte, joder.

Y no me atreveré a nombrar a aquellos que cometen la aberración de añadir pipas de calabaza (que son el hazmereir de las pipas), porque estaría soltando improperios aquí hasta que el mundo se acabara.

Otro consejo fundamental que debéis seguir para triunfar en el mundo secofrutil es: No te salgas de lo básico. O sea, frutos secos, y ya está. Ni fruta, ni galletitas, ni pescaditos salados, ni demás temtempiés servidos al por mayor que sean carne de mesa de cumpleaños infantiles.

Ya por último (porque si no me queda una entrada exageradamente larga) y por ello más importante: Nunca, bajo ningún concepto, en ningún momento, ni debido a la presión social, ni aún siendo torturado, añadas pasas a los frutos secos. Eso. No. Se. Hace. Más de uno sabe ya mi cruzada contra las pasas, y puede llegar a pensar erróneamente que deliro demasiado en mi ligero empeño de exterminar a toda pasa viviente y todos sus defensores, pero ahora mismo esto responde no sólo a mi manía persecutoria, sino también a un motivo de peso que me parece que deben cumplir todos los paquetitos de frutos secos. Deben ser crujientitos.

Y atención que no uso crujientes, sino su diminutivo, crujientitos. Porque crujientes son los celeares, que con cada mordida crujen en tu boca (captain obvious). Los frutos secos deben crujir unicamente de primeras, presentar batalla al principio, pero rendirse fácilmente para transformarse en una papilla gustosa que se deslize por nuestro gaznate fácilmente.Un bolo alimenticio en condiciones. Que no parezca que me estoy comiendo un jodido erizo de mar sin pelar, por favor.

Finalmente, espero que no os haya ayudado nada este escrito, porque, digámoslo directamente, no hace falta tener un cociente intelectual superior al de un chimpancé borracho para saber preparar decentemente esta delicatessen. Vamos, son frutos secos, no hay que cocinar, ni preparar nada. Es jodidamente complicado hacerlo mal.

miércoles, 8 de enero de 2014

Críticas varias de películas

Como hace un par de semanas que no publico y estoy medio desganado ahora mismo, he encontrado una solución que es una especie de sucedáneo de crítica para que yo me libre una semanita más de mi conciencia de bloguero, que me persigue cuando estoy demasiado tiempo inactivo, y ustedes podrán disfrutar de unas maravillosas críticas cinéfilas sacadas de mi cuenta de filmaffinity.

Allá van:


1º Pasión por el triunfo 3
Ya por el título os esperaréis un bombazo de taquilla. Una tercera parte de una película de patinaje sobre hielo ¿A quién no le atrae la idea de pagar los seis euros que sale el cine actualmente por verla? Antes de que empiece a despotricar os dejo con la crítica:

No es una pérdida de tiempo

Sin duda, ver "Pasión por el triunfo 3" no es una pérdida de tiempo. Es más una inversión, un ahorro, ya que la película contiene el argumento vulgar e infantil de una cantidad ingente de películas por el estilo ya existentes , y su visualización nos ahorraría tener que tragarnos la misma historia aburrida y evidente, una y otra vez. Perdón, no os dejéis engañar por la ironía de mi primer comentario, no me gustaría que hubiera más víctimas de esta "película". A no ser que tengáis cinco años o un muy mal gusto por el cine, procurad invertir en otros hobbies la hora y media de soporíferas escenas que nos ofrece Stephen Herek.

(Por cierto, no se pierdan el gran trabajo de esa gente que tanto queremos, de nuestros amigos y vecinos, los magníficos e inigualables traductores de títulos de películas. Han pasado de "The Cutting Edge; Fire and Ice", a "Pasión por el triunfo 3". Dan en el blanco tanto como yo cuando juego a los dardos tras un par de cervezas, bueno, sin tomar ninguna cerveza sigo siendo malísimo a los jodidos dardos...)
2º El curioso caso de Benjamin Button
Aclamada por muchos como película de indispensable visualización, y por otros tantos como cine de culto, yo soy más de la gente que es valiente y se atreve a llevarle la contraria al público diciéndo que es una puta mierda. O sea, en verdad no está tan mal, pero... bueno, lo descubriréis leyendo la crítica.

Ligera sobrevaloración

Hay dos cosas que me han llamado la atención, una interna en la película y otra externa, aunque ambas están relacionadas directamente. Caí en la cuenta de la primera con una escena en la que Brad Pitt sale ya joven, conduciendo su vieja motocicleta con una mano, gafas de sol, el pelo al viento y mirando al horizonte. En ese momento recibí una epifanía y me pregunté "¿Quién es exactamente este tío?"
Spoiler mode on:
Porque yo pensaba que ésta iba a ser una película en la que me venderían algo más que un guaperas de protagonista. Pero a medida que pasaba la larga historia, me di cuenta de que nuestro amigo y vecino, Benjamin, es un hombre de una tranquilidad tan inalterable que no llora, maldice, se entristece o llega a arrugar su gesto milimétricamente cuando sus amigos mueren delante suya en una guerra cruel, o se encuentra en el funeral de su propia madre.

Viendo la carencia de sensibilidad que se le ha dado al personaje, me ataca el segundo pensamiento ¿De verdad recibió una nominación de los Oscars al mejor actor? ¿Por interpretar un personaje carente de alma y expresividad? ¿Por un personaje que me cabe la gran duda si es realmente humano? Mundo loco el de Hollywood...

Comprendo al que le guste el film porque no se puede negar que sea una buena película, la historia es orginal, emotiva y logra hacerte empatizar con las situaciones, pero el personaje de Button es insalvable.
3º La vida secreta de Walter Mitty
Para demostrar que no soy un torbellino de negatividad, aquí va una crítica positiva. Le tengo que dar las gracias también a esta película, no sólo porque me ha parecido buena, sino también por darme la idea de poner esta publicación y ahorrarme escribir un poco, y todo el que me ahorre escribir se merece mi agradecimiento más sincero.
Leed lo que me ha pasado

Llevo un par de minutos mirando al pantalla en blanco pensando en qué escribir para demostrar cuánto me ha gustado la película. Buscando frases originales, alguna metáfora o culminar con una hipérbola divertida, pero he decidido que contar con detalle lo que me ha pasado desde hace quince minutos hasta ahora describe perfectamente mi opinión del largometraje.

Tras llegar a mi casa de ver la película en el cine he entrado directo en el ordenador para rescatar mi antigua y olvidada cuenta de filmaffinity y puntuar la película. No me acordaba de la contraseña, por lo que me puse a probar diferentes combinaciones posibles que sospechaba pudieran ser la correcta. Tras varios infructuosos intentos, tuve que pinchar en ese link tan útil de "¿Ha olvidado su contraseña?" para que me dieran una contraseña nueva y la enviaran a mi correo, por desgracia... mi antiguo correo eléctronico del cual también he olvidado mi contraseña. Tras este revés del destino que me devolvió a la carcel de la que intentaba salir sin pasar por la casilla de salida, vuelvo a intentar tropecientas contraseñas para entrar en mi viejo correo eléctronico. Le vuelvo a dar al bendito link creado para despistado como yo. Respondo una infinidad de preguntas y le envío un mensaje a al equipo técnico de microsoft desde mi nuevo correo (del que por suerte tengo la contraseña apuntada en el típico bloc de notas), y ya, por fin, consigo la contraseña de mi antiguo correo, y por ende, la de filmaffinity.

Y todo este calvario para poder valorar la película, escribir esta critica y poder recomendárosla a todos los amantes del cine. Todo ello sólo porque me ha encantado.

martes, 24 de diciembre de 2013

Crítica expansión deportiva selectiva

No sé si es evolución social, o tontería demasiado extendida. No sé si es cosa de la globalización, o del afán por el americanismo. No sé si es un interés real, u otra moda pasajera. Una vez más, escribo de algo que no tengo ni idea de lo que es, pero yo me voy a limitar a opinar con mi opinión subjetiva que es la única que tengo. ¿Qué coño le pasa a la gente últimamente? porque estoy escuchando cosas como:

- ¡Ey! ¿Vas a ver el combate hoy? Si quieres quedamos en mi casa y lo vemos allí. Pacquiao está que se sale últimamente

- ¡Ey! Hoy es la final de la SuperBowl. Deberíamos ir a un bar a verla y ver si Los Isotopos de Albuquerque prometen espectáculo.

- ¡Ey! Hoy televisan Philadelphia Flyers contra Montreal. Dos equipazos sobre el hielo pelearán a muerte por el disco. Va a ser impresionante. 

(Se puede apreciar a simple vista que el tercer ejemplo tiene una frase claramente forzada. ¿"Dos equipazos sobre el hielo pelearán a muerte por el disco"? ¿Quien habla así? ¿Estaré perdiendo las pocas facultades de escritor que tengo? Nótese evidentemente que nadie iba a tener ni puta idea de que estaba hablando de hockey sobre hielo si no llego a poner esa frase tan aclaratoria. Se trata de una imperfección en esta obra de arte literaria, necesaria para la correcta comprensión del lector. A veces me sorprendo a mí mismo, porque hay veces que escribo más entre paréntesis que sin paréntesis...).

Primero: ¿Por qué llaman siempre mi atención diciendo "Ey"? ¿Es que me invitan a un partido en su casa y ni siquiera se saben mi nombre?

Segundo: ¿Por qué demonios iba yo a ver un combate de boxeo, la SuperBowl o un partido de hockey cuando no lo he hecho en mi vida? ¿A qué viene todo esta ola de cultura deportiva extranjera tan de repente?

Suelto una teoría al aire. Se me ha ocurrido que puede ser porque simple y llanamente, es lo que pasan por la tele. Siendo este el caso yo no sería el más indicado para quejarme puesto que para ver la tele tengo menos criterio que un perro para comer. Como mi antigua ex-novia, soy de los que se tragan lo primero que pasa por ahí, y gracias a eso tengo todavía unos cuernos que raspo el techo, y un conocimiento bastante amplio sobre dibujos animados (os habréis dado cuenta con la temática del blog), pero yo no voy presumiendo por ahí, ni invitando a mi casa a mis colegas para echarnos unas birras y vernos unos capitulazos de Phineas y Ferb.

Pero pensadlo detenidamente unos segundos. ¿Por qué nadie comenta las últimas noticias sobre curling, la última actuación de un patinador o la batida del antiguo record de salto de esquí? La tendencia ha tirado hacia los deportes americanos más molones al parecer.¿Coincidencia? ¿O es el americanismo que tanto nos venden? Primero fueron las hamburguesas, ahora el fútbol americano y los combates de tele por cable en casa de nuestro amigo Carl... Eso sí, la tontería se va a permitir hasta que intenten llamar al fútbol soccer. Por ahí no ¿eh? ¡POR AHÍ NO!

domingo, 15 de diciembre de 2013

Crítica uso indebido de la primera conjugación del plural

He podido observar últimamente un fenómeno anómalo que sufre nuestra sociedad, y creo que puede deberse a:

a) Mi desconocimiento de todos los nombres de los jugadores de los equipos de fútbol o de cualquier otro deporte.

b) La incapacidad de la gente para concretar las barreras que forman los grupos humanos.

¿Y cómo es que encajan estas dos explicacones con el título que tiene la entrada? Ésta es la parte de la entrada en la que pongo un ejemplo esclarecedor para que no perdáis el hilo. Os sonorá haber escuchado cosas como:

"¡Hoy hemos ganado la eurocopa por segunda vez! ¡Que corra el vino!"

Lo primero que hay que destacar de este comentario es que se trata de un hombre generoso con el alcohol, por lo que no puede ser mala persona, así de primeras. Pero centrándonos en el tema a criticar ¿cómo que "hemos ganado el mundial"? Oye, permíteme que lo ponga en duda, pero no sabía que tú habías colaborado a ganar la eurocopa, hasta donde yo sé no eres Xavi Alonso, Piqué o Pepe Reina (bueno, si eres Pepe Reina, tampoco puedes decirlo...). ¿Estabas jugando en el campo? No. Entonces tú no has ganado nada, hombre. Tú como mucho has visto como los demás ganan, porque mírate seriamente al espejo, mira directamente a tu estado físico y que tu estado físico te devuelva la mirada, y piensa detenidamente si de alguna manera podrías llegar a contribuir que en una competición con uno de los mayores niveles de competitividad física del mundo gane tu equipo.

Todavía podría entender, que esta gente se sienta como un aficionado que apoya a tu equipo de manera incondicional y piense que sus deseos de victoria sean tan poderosos que se unen con el resto de aficionados y entre todos ejercen un poder metafísico que influye en su juego mejorándolo considerablemente, como una especie de bola genki como en dragon ball. Pero como todavía no se ha demostrado que todos los aficionados sean una especie de Sandro Rey, pues mira, yo me la voy a jugar y voy a decir que realmente el pensamiento de los televidentes no tiene influencia directa en el buen juego de los jugadores.

Todavía alguno podría pensar que como el nombre del equipo que ha ganado el mundial es España, pues España somos todos ¿no? Pues amigo, ni siquiera hacienda somos todos. Nos dicen eso para que paguemos nuestros impuestos como si fuera una cuestión de compañerismo, para que no nos demos cuenta de lo pazguatos que somos al hacerlo. Pues personalmente no sé quienes son más ilusos al fin y al cabo, los que se creen que son jugadores de fútbol, o los que se creen que su opinión cuenta para dirigir el país...

martes, 1 de octubre de 2013

Lógica de mujeres

Si veis las típicas críticas rápidas que tengo a la derecha, podréis leer el siguiente mensaje que publiqué hace un montón de tiempo, más o menos:

"Hoy he visto una cuenta de twitter que se llama "Lógicademujeres". Impulsado por la curiosidad no he tenido más remedio que seguir esa cuenta que por su nombre promete revelarme lo que representan mis mayores misterios."

 Muchas preguntas pueden surgirle al lector habitual al leerlo (y a mí me surge una también tras escribir esa frase ¿cómo van a haber lectores habituales si no publico habitualmente? No todo tiene sentido en este blog. Bueno, continuemos) ¿No aprende nunca este hombre que las mujeres no funcionan con lógica? ¿En serio pretende aprender sobre el modus vivendi femenino por seguir una cuenta de twitter? ¿Por qué copia y pega un mensaje que se puede leer perfectamente con tan solo desviar la mirada un par de centímetros? Pues porque si cambio el mensaje de críticas rápidas la entrada perdería coherencia al leerla. (Listo, que eres un listo).

Pero bueno la cuestión no es esa. La cosa es que si estuvierais delante mía os retaría a adivinar cuánto tiempo aguanté siguiendo a Lógica de mujeres, pero como no estáis, os lo diré directamente. Fueron cinco minutos. Cinco minutos de puro caos twiteril en los que no sabía qué estaba pasando, por qué me llegaban tantos tweets, no me daba tiempo a leer nada antes de que me saliera la advertencia de nuevos tweets sin leer... Vamos, algo raro empezó a pasar porque aquello no era normal, al menos para mí.

Todo sea dicho, yo soy un novato en esto del twitter (Reflexión repentina: ¿Por qué demonios se escribe twitter, nombre de la página, y tweet, nombre del mensaje? ¿No deberían guardar la misma raíz léxica?). Yo sigo a treinta personas, me siguen más o menos el mismo número y he publicado cincuenta tweets en unos seis meses. O sea que os podéis imaginar que yo no soy de esos que pone "Comida con los amigos @amigosimpáticoquecocinó, @compañeradeclasebuenorra @pesadoquecaemalynadiesabeporquésiguejuntándoseconustedes y @tuamigoelhipster-moderno. ha estado todo muy bueno y ahora a descansar un ratito (L) <3 :P 2:D #Cenaconloscolegas #Tweetimportantesquemecambianlavida #manerasdesalirdelacrisis". No. Soy un carroza twitterilmente hablando. Con deciros que una vez le mandé un tweet (obviamente sin respuesta) a Mariano Rajoy, pues os podéis imaginar el uso que le doy...

Lo curioso es que los tweets que enviaba y retweeteaba eran puro spam sin sentido, y frases de esas que pretenden con un caracter filosófico despertar ternura y demostrar cierta agudeza literal, pero que cuando una persona con dos dedos de frente lo lee lo único que piensa es "¿Quién es el pedante que está escribiendo esto?".

Nada de esto cogerá ya al lector por sorpresa. La tontería de que todo el mundo se cree filósofo callejero no es nada nuevo. Pero por lo que entendí en otros de sus tweets, parece ser que existe una especie de competición por ver quién tiene más seguidores en la red. Lógica de mujeres enviaba mensajes en plan "Sorteo de seguidores a todo el que me siga" ¿Cómo es esto? ¿Ante notario o cómo? U otros al estilo de "Retweeteo  al primero que me siga" Curiosamente habían muchos tweets de este estilo seguidos, o sea que o no consigue que le hagan caso y recurre a la insistencia del mensaje, o se trata de una burda estafa...

Pero ¿para qué iba a tener yo ganas de que me siga mucha gente en tweeter? ¿Para tener que proporcionarles material de entretenimiento gratuito? ¿Quién se creen que soy? ¿Un payaso virtual que escribe para hacer reír a los demás? Dios... si es que cuando me toman por primo me entran unas ganas de llegar a casa y ponerlos a parir en mi blog...

domingo, 8 de septiembre de 2013

Entrada redundante

Va a ser redundante, lo sé. Lo digo por este texto, por esta entrada que tecleo ahora mismo. Y ustedes no lo saben todavía pero les diré que es redundante porque la estoy publicando para decir que voy a publicar.

Lo han leído bien. La única finalidad de esta publicación es decir que voy a publicar. Pero aunque redundante, a mí me ha parecido necesario hacerlo, al menos desde un punto de vista moral. Porque resulta que el otro día estaba alojándome en casa de un amigo, y al abrir su ordenador vi mi blog ahí, en la típica ventana principal que te abre el Safari con las webs que más visitas, y pensé "Estos modernitos y con sus productos de Apple...", y luego de aparcar mis prejuicios hacia él también pensé "Tengo abandonado el maldito blog. Tengo que ponerme a escribir algo".

Llevar un blog tú solo de este estilo... a mí me parece muy difícil la verdad. Porque escribir siempre es difícil, yo creo que no hay ni un solo escritor que no tenga problemas para escribir, pero si añadimos a la hazaña que tengo que escribir intentando hacer reír, esto es jodidamente complicado.

Por eso escribo esta entrada. Por eso me permito la redundancia y la tontería de publicar una entradilla que como mucho le habrá hecho levantar la comisura del labio a alguno, para decir al que lo lea que no se alarme porque hace un huevo de tiempo que no haya escrito nada. Que sigo vivo, o lo que es lo mismo, que sigo escribiendo.Lo que pasa es que últimamente lo hago jodidamente lento...

miércoles, 10 de julio de 2013

Originalidad ante todo

Yo siento la necesidad de felicitar, congratular, alabar, al hombre que sudó sangre y lágrimas para no ceder ante el abandono escolar y seguir estudiando, que cuando sus amigos se fugaban él iba a clase responsablemente. Que no cayó en la droga, ni en malas compañías, ni en engañabobos disfrazados de puestos de trabajo que sacan a la gente de sus estudios. Que logró llegar a la PAU, pasarla, y tener suficiente nota como para entrar a estudiar el sueño de su vida, Licenciatura en Marketing y Publicidad.

Hay que admirar a ese tipo porque venció a la vagueza estudiantil y acudía a clase. Porque no dejó que el estrés de la época de exámenes pudiera con él, ni aún cuando tenía problemas personales dejaba que interfirieran con sus responsabilidades en la universidad. Que con paciencia y perseverancia llegó, vio y venció, consiguiéndo aprobar todas las asignaturas e incluso con nota.

Y una vez acabada su formación, no quedó ahí la cosa. Peleó. Se estrelló mucho y recibió muchos portazos, pero no se rindió en ningún momento. Con la cabeza firme y actitud decidida, siguió entregando currículums mientras aceptaba innumerables de estos trabajos que vienen y van durando muy poco y cobrando menos, si cabía. Hasta que un día, le dieron la oportunidad. Le llamaron al teléfono, contestó de buen grado, pues la actitud positiva siempre fue importante para él, y le sorprendieron con una vacante en el equipo de marketing de mercadona.

Por todo ello, digo que a este hombre hay que hacerle una estatua y tomarlo como ejemplo a seguir porque después de años de trabajo duro, llega el día de demostrar toda su preparación, genialidad y conocimientos, en su puesto de trabajo cuando le dicen:

- Necesitamos un nombre para los cereales que va a sacar hacendado rellenos de chocolate ¿qué se te ocurre?

Y me imagino que el tío habrá respondido algo como:

- ¿Ehm? ¡Ah! Pues... ¡Buf! no sé...¿Rellenos chocolate?

- ¿Rellenos de chocolate? ¿Así de simple?

- Sí ¿por qué no? Tú ponlo a ver si cuela, y si no pues ya cuando nos lo devuelvan se nos ocurrirá otro.

Con dos huevos como dos cocos. Cereales rellenos de chocolate que se llaman "Rellenos de chocolate". ¿Un nombre original? ¿Con gancho? ¿Que sea fácil de recordar y que guste? ¿Una mascota que sea un animal de la sabana o un dinosaurio quizá? Para que ayude a vender los cereales más fácilmente ¿no?

¡Pues no! Rellenos de chocolate y punto. Viva la originalidad.


Uuuhh con nueva receta. Seguro que no están rellenos de chocolate como siempre...